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OPINION DEL DIA Por: Jorge Gómez Barata 04/15/2013 |
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Corea: ¿Cumpleaños o Dia "D"
El próximo 15 de abril Kim Il Sung hubiera cumplido 101 años, efemérides que con razón, Corea del Norte celebra como una fiesta nacional. En esta ocasión, en medio de enormes tensiones, se especula que pudiera recordase con alguna acción militar significativa: prueba de algún misil, lanzamiento de un satélite o en caso extremo un ensayo nuclear. La cancillería norcoreana añadido dramatismo al comunicar que a partir del 10 de abril no podrá garantizar la seguridad del personal diplomático.
La pregunta es por qué un país que está a punto de inmolarse habría de preocuparse por unas decenas de extranjeros alguno de los cuales no le son simpáticos y por qué Corea se empeñaría en cerrar sus pocos canales de comunicación con el exterior. Sólo hay tres posibilidades: se trata de un acto de generosidad, es un intento para alejar testigos o es el componente diplomático de la retorica extrema.
Kim Il Sung es la más relevante figura política en la historia coreana y el más auténtico de sus líderes, condición ganada desde que muy joven se sumó a la lucha contra la ocupación japonesa. Combatió además en China y contra el fascismo en la Unión Soviética alcanzando grados de capitán del Ejército Rojo. Militó en los partidos comunistas de China y la URSS.
En 1945 tras la rendición de Japón regresó a Corea con las tropas soviéticas que se instalaron en el norte de la península, mientras el sur era ocupado por Estados Unidos. En 1948 en el territorio donde debió haber uno, se fundaron dos estados con sistemas sociales antagónicos: la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte) y la República de Corea (Corea del Sur). Kim Il Sun se convirtió en Primer Ministro. Mientras que en el Sur lo hizo Syngman Rhee. Kim gobernó durante 46 años hasta su muerte en 1994. Rhee lo hizo hasta 1960.
Sobre el fondo de una intensa historia de luchas de clases, en 1949 Kim Il Sung fundó el Partido del Trabajo de Corea y entre 1950 y 1953 comandó las fuerzas de Corea del Norte durante la Guerra de Corea. Después de pagar el enorme costo de millones de patriotas coreanos e internacionalistas chinos muertos, la lucha terminó en un empate en los mismos puntos de partida y, en lugar de avanzar en la unidad nacional, acentuó la división. Desde entonces, sorteando enormes escollos y administrando diversas crisis, hasta su muerte Kim trabajó por la reunificación pacífica del país.
Al margen de la opinión que merezca el exagerado culto a la personalidad y la entronización de un régimen dinástico, Kim Il Sung es una respetada figura del movimiento revolucionario mundial, el más amado de los hijos del pueblo coreano y merece un cumpleaños de auspicios y promesas. Ojala reciba esas ofrendas. Allá nos vemos.

